Relato erótico

Le gustaba exhibirse

Charo
7 de diciembre del 2019

Era joven, y siempre iba caliente como un mandril. Aquel verano había ido al pueblo de sus padres y de repente le entraron unas ganas locas de pelársela delante de dos mujeres mayores que pasaban por la carretera. Lo hizo y al cabo de unos días quiso repetir la operación, pero las cosas que ocurrieron nunca se las hubiera imaginado.

Rogelio – Salamanca
La dos historias que voy a contar sucedieron hace unos años, me acuerdo perfectamente de las fechas porque escribí esto poco después para no olvidarlo nunca.
Tenía entonces 21 años y me había empezado a gustar el exhibicionismo. El caso es que estaba de vacaciones en el pueblo de mis padres donde solía andar con la bicicleta. Era una tarde de sol abrasador, y cuando llegaba a un pueblo, que está a unos 6 km del mío, me crucé con dos señoras mayores, de entre 60 y 62 años, que iban a dar un paseo. La cuestión es que nada mas cruzarme con ellas me dije a mi mismo que aquella era una oportunidad de oro para exhibirme, no solo enseñar la polla sino masturbándome.
Calculé, más o menos, por donde pasarían y efectivamente, al llegar a dicho cruce las vi acercarse como a unos 300 metros. Entonces paré, me quede de pie con la bici entre las piernas, me saquÉ la polla con total descaro y aunque aun no me la podían ver bien, comencé a meneármela para que se pusiese dura. Una vez que la tenía empalmada comencé a masturbarme en serio. Cada vez estaban más cerca. Al principio parecía que no entendían lo que estaba pasando, incluso creo que pensaron que debía estar meando, pero, al final lo vieron clarísimamente.
Como era lógico estaba súper nervioso pero a la vez cachondisimo, las dos mujeres me estaban viendo perfectamente la polla pero no parecía importarles, ni siquiera hicieron amago de dar la vuelta. A penas cuando estaban a unos quince metros, no pude aguantar más y me corrí como un cerdo, justo al instante de correrme, inexplicablemente me dio tal vergüenza que aun con el capullo manchado de leche, me subí en la bici y me alejé.
La nueva oportunidad llego algo menos de dos meses después, aunque como había dicho no de la misma manera y con una persona que tal vez no tenía que haber sucedido, una amiga de mi tía que tenía entonces unos 62 años. Era un fin de semana en el que yo estaba en el pueblo, mi casa era como todas las de por allí: planta baja, primer piso y buhardilla. Mi habitación estaba justo en una esquina de la casa, a unos pocos metros de la casa de mi tía. O sea que desde allí, se podía ver mi habitación perfectamente.
Eran más o menos las 11 o las 12 de la mañana y no recuerdo bien si me acababa de duchar o no pero, si sé que, iba del baño que había en mi habitación. La persiana estaba a medio levantar y una hoja de la ventana abierta. Por eso oí a la amiga de mi tía que estaba en la ventana hablando con algún vecino que estaba en la calle.

Diana_Danny_070210_0068

Justo al lado de la ventana tengo una butaca, así que me senté no en la butaca sino en un reposabrazos, me saqué la polla, que aun no estaba del todo dura, y comencé a pelármela. Debido a que la persiana estaba a medio bajar no me podía ver la cara así que pegue la cara a la persiana para poder ver entre las rendijas de la persiana si me estaba mirando o no. Rosa, que así se llamaba la amiga de mi tía, seguía hablando con el que estaba en la calle y yo no estaba seguro si me había visto y se hacia la despistada o no me había visto.
Estaba súper nervioso, el corazón me iba a mil, tenia la polla como un poste y no lejos de correrme. Había pasado, creo, más de un minuto y por increíble que parezca por lo fácil que estaba de que me viese parecía que Rosa aun no había descubierto tan tremendo escaparate. Seguía dudando, cuando nuestros ojos se cruzaron. Tenía cara de asombro o tal vez asco, pero no dejaba de mirar mientras escuchaba lo que la decía el vecino que lógicamente no se entero de la situación. Rosa no quitaba el ojo de mi polla.
Paré un poco porque estaba a punto de correrme y quería que la situación durara un poco más. Me dediqué a acariciármela, bajaba la piel del prepucio y rozaba delicadamente mi capullo. De pronto, vi que se había apartado de la ventana. ¡Mala suerte! Tendría que acabar la paja en solitario.
Volví a masturbarme y cerré los ojos para concentrarme, cuando de pronto, oí ruidos en mi habitación. Era Rosa, cerró la puerta, se sacó el vestido dejando a la vista dos tetazas enormes, algo caídas, pero claro tenía 62 años. Me daba igual, la situación era morbosa.
Yo seguía pajeándome hasta que dijo:
-Para hombre, no desperdicies fuerzas, déjame que te la chupe, hace años que no me meto una como esta en la boca.
Y, dicho y hecho. Se arrodilló, me agarró la polla con una mano y se la metió en la boca. La chupaba de maravilla. No es que fuera un experto, pero alguna que otra mamadilla me habían hecho en la universidad, pero aquello era una mamada artesanal.
Me comía los huevos, se los metía en la boca, los succionaba y después escupía para poder acariciarlos y volver a chuparla.
Estaba tan absorto mirándola que no pude ni avisarla de que me corría, pero no le importó, ni siquiera apartó la boca, se tragó todo el chorro de leche que le solté, y no paró de mamar hasta que acabe, pero eso no fue todo…
Me iba a levantar y entonces me dijo:
-Oye, eres un tío joven y me imagino que pronto de vas a recuperar de esta corrida, pero ahora me gustaría disfrutar yo. ¡Hace tanto tiempo que no sé lo que es un orgasmo!

Diana_Danny_070210_0087

Dicho esto, se tumbó en la cama y me dijo que le comiera el chocho. Me había comido unos cuantos, pero eran chicas jóvenes, no sabía se mi iba a dar asco o que. Rosa era una mujer metidita en carnes, de grandes tetas y piernas rollizas. Se levantó el vestido, se bajó las bragas y dijo:
-Venga dame gusto, que quiero que me folles, y no sufras, tu tía se ha ido a una excursión con sus amigas.
No sabía cómo empezar, puse mi cara entre sus muslos y ella me “ayudo”. Agarró mi cabeza y la hundió en su coño. A partir de aquí fue fácil. Le chupaba la raja y le metía la lengua hasta el fondo, hasta que encontré su botoncito o mejor dicho, su botonazo. Tenía un clítoris enorme e hinchado. Lo bese y lo chupé como si fuera una teta, a los pocos minutos, gritaba como una loca y decía que iba a correrse. Soltó un orgasmo que casi me ahora. Aquello me puso tan cachondo que la agarré de los muslos y seguí “trabajando” su chocho. Se me ha olvidado decir una cosa, os había dicho que no sabía si iba a darme asco, pero en cuanto metí la cabeza allí, me sorprendió lo bien que olía. Olía a jabón, a limpio, y matizo esto, porque una vez a una compañera de clase, le olía a mil demonios. O sea que eso de la edad no es tan importante, si la mujer es aseada.
Bueno, sigo con el relato. Me volvía loquito comerle el chichi, pero a ella más. Se retorcía como una culebra y presionaba mi cabeza con tanta fuerza que casi me ahogaba. Se corrió por lo menos cuatro veces.
Mi polla estaba a reventar y pensé que ya era hora de follármela. La hice poner a cuatro patas y se la clavé hasta el fondo. Me la follaba con fuerza, sus tetazas se bamboleaban como pelotas. Era una pasada. A los pocos minutos le dije que iba a correrme y me dijo que quería mi leche.
Se tumbó debajo de mi, se la metí en la boca y mientras me la chupaba me corrí abundantemente. Acabé agotado. Cuando me recuperé, Rosa me dijo:
-Chiquillo, eres un semental, que te parece si cuando volvamos a la ciudad y por supuesto, cuando tú quieras vienes a mi casa y nos echamos unos folleteos.

Diana_Danny_070210_0011

Le dije que si, y durante varios meses me la follaba un par de veces por semana, incluso a la tercera vez, me dejó que le diera por el culo. Reconozco que el sexo con Rosa me ha marcado un poco. Era un gran mamona y me hacia cosas que ninguna chica de mi edad sabia.
Pero como la vida sigue su curso, conocí una chica un domingo en la disco y nos hicimos novios. Era de mi edad y estaba buenísima, pero…
Algún día os contaré si le fue infiel con Rosa. ¿Vosotros que creéis?
Un beso.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies.

Aceptar

ACEPTAR
Aviso de cookies

Online porn video at mobile phone